Hace un par de semanas, fui a una entrevista de trabajo que ofrecían en una revista con temas relacionados a Bebés y mamás. Decidí ir porque aquí en mi trabajo necesito un cambio, necesito aprender cosas nuevas y porque de pronto todo éste ritmo tan agitado de ir, venir, regresar, se me ha hecho bastante complicado.
Pero ¿por qué decidí ir a la entrevista de la revista? porque simplemente es un trabajo que me apasiona y porque a partir de ésta y otras experiencias ajenas a mi persona, me dí cuenta de que las personas deben de apasionarse por lo que hacen. A mi me costaba mucho trabajo entender ésto hasta que caí en esa entrevista y no es que no me guste lo que hago actualmente, pero quiero hacer algo diferente. Si me preguntaran qué quiero hacer, les responderé de inmediato que estar con Emiliano sin las prisas de llegar a la escuela y sin todas esas cosas que nos agobian a los adultos, pero también estoy consciente de que tengo que generar ingresos propios para los gastos que como persona tengo.
Así que después de muchas distracciones en mi trabajo, de pensarlo mil y un veces por fin lo decidí: hablé con mi jefe a quién le estoy profundamente agradecida y le dije que renunciaria a éste empleo. Él lo tomó por sorpresa, me dijo que hasta cuándo podría estar con él y le dije que hasta éste mes. Tengo mucho conflicto interno porque le prometí que estaría con él hasta el final en sus negocios, que confiara en mi, así lo hizo. Pero también por tantas cosas que he recibido, no quiero estropear todo lo que trabajé con mis distracciones, con mi cabeza que está ocupada entre Emiliano, mi casa, la comida, el trabajo, los contadores, los impuestos, el facebook, el tránsito... tooodo. Así que decidí que era momento darme éste tiempo, para disfrutar de Emiliano, de mi casa, de la cocina, de mi perra, de mi esposo, de mi herma y hasta de mi misma.
Le pedí miles de perdones a mi jefe, pero también él sabe por mis acciones y por mi propia boca que Emiliano es una prioridad en mi vida, que desde hace tiempo quería hacer ésto y que en vista de los acontecimientos que ocurrieron en torno a mi familia, tuve que postergar mis proyectos personales. Al final entendio, me dijo que él sabía que ésto algún día pasaría, me dio ánimos hablandome de mi desempeño en la empresa y al final me entendio, me dio un abrazo y me dijo que esperara un poco más en lo que buscaba mi reemplazo y concretaba un par de negocios. Así que me sentí más tranquila, más libre... y más relajada porque éstas últimas semana el ajetreo ha estado pesadísimo para todos nos ha costado trabajo la adaptación a la nueva escuela, al nuevo empleo de mi esposo y al cambio de rutina, pero juntos estamos adaptándonos, juntos estamos luchando y juntos aquí seguimos.
Ahora estoy invirtiendo más tiempo a mis proyectos personales, que son varios; estoy escribiendo mi tesina para titularme en la profesión que estudio porque mi tirada es algún día enseñar todo lo que he aprendido no tanto en la escuela, sino lo que me ha dado la vida. Quisiera dar clases, escribir sobre todo esto que me apasiona y si, algún día escribir en una revista. Y justo con ese tema... ya no volvieron a llamarme de la revista en la que me entrevistaron, supongo que no cubrí de todo el perfil y eso me indica que tengo que prepararme más. Aunque también condicioné mi trabajo en la revista, con la estancia de mi hijo durante las tardes como lo estoy haciendo en mi actual trabajo.
Se preguntarán ¿por qué lo hice? Pues porque simplemente creo que uno debe de abrir espacios de todas las formas posibles, sé que no me aceptaron, pero también sé que están concientes de que afuera hay mamás en busca de oportunidades y que un hijo NUNCA debe de ser una limitación para hacer lo que nos gusta con PASIÓN, con ENTREGA y COMPROMISO. Y sí, no me aceptaron, pero gané la suficiente conciencia como para darme cuenta de la preparación que me hace falta, y gané que en un futuro; aunque suene a sueño guajiro, haya espacios laborales para todas esas mamás que necesitamos que el corazón, la mente y el espíritu estén en un mismo lado.
Por lo pronto estpoy planeando la forma en la que podré generar ingresos ahora que esté sin empleo, sigo con la esperanza de que algún día me llamen de la revista o de cualquier otra para freelancear, quiero materializar los proyectios que tenía almacenados en especial uno que tiene que ver con la cocina y sí... tener un tiempor en las tardes con Emiliano, sin las prisas, en casa, con olor a comida recién hecha, con nuestros juegos, con todas esas ilusiones de crearnos un mundo en el que muchas cosas pueden ser posibles.
Así que después de muchas distracciones en mi trabajo, de pensarlo mil y un veces por fin lo decidí: hablé con mi jefe a quién le estoy profundamente agradecida y le dije que renunciaria a éste empleo. Él lo tomó por sorpresa, me dijo que hasta cuándo podría estar con él y le dije que hasta éste mes. Tengo mucho conflicto interno porque le prometí que estaría con él hasta el final en sus negocios, que confiara en mi, así lo hizo. Pero también por tantas cosas que he recibido, no quiero estropear todo lo que trabajé con mis distracciones, con mi cabeza que está ocupada entre Emiliano, mi casa, la comida, el trabajo, los contadores, los impuestos, el facebook, el tránsito... tooodo. Así que decidí que era momento darme éste tiempo, para disfrutar de Emiliano, de mi casa, de la cocina, de mi perra, de mi esposo, de mi herma y hasta de mi misma.
Le pedí miles de perdones a mi jefe, pero también él sabe por mis acciones y por mi propia boca que Emiliano es una prioridad en mi vida, que desde hace tiempo quería hacer ésto y que en vista de los acontecimientos que ocurrieron en torno a mi familia, tuve que postergar mis proyectos personales. Al final entendio, me dijo que él sabía que ésto algún día pasaría, me dio ánimos hablandome de mi desempeño en la empresa y al final me entendio, me dio un abrazo y me dijo que esperara un poco más en lo que buscaba mi reemplazo y concretaba un par de negocios. Así que me sentí más tranquila, más libre... y más relajada porque éstas últimas semana el ajetreo ha estado pesadísimo para todos nos ha costado trabajo la adaptación a la nueva escuela, al nuevo empleo de mi esposo y al cambio de rutina, pero juntos estamos adaptándonos, juntos estamos luchando y juntos aquí seguimos.
Ahora estoy invirtiendo más tiempo a mis proyectos personales, que son varios; estoy escribiendo mi tesina para titularme en la profesión que estudio porque mi tirada es algún día enseñar todo lo que he aprendido no tanto en la escuela, sino lo que me ha dado la vida. Quisiera dar clases, escribir sobre todo esto que me apasiona y si, algún día escribir en una revista. Y justo con ese tema... ya no volvieron a llamarme de la revista en la que me entrevistaron, supongo que no cubrí de todo el perfil y eso me indica que tengo que prepararme más. Aunque también condicioné mi trabajo en la revista, con la estancia de mi hijo durante las tardes como lo estoy haciendo en mi actual trabajo.
Se preguntarán ¿por qué lo hice? Pues porque simplemente creo que uno debe de abrir espacios de todas las formas posibles, sé que no me aceptaron, pero también sé que están concientes de que afuera hay mamás en busca de oportunidades y que un hijo NUNCA debe de ser una limitación para hacer lo que nos gusta con PASIÓN, con ENTREGA y COMPROMISO. Y sí, no me aceptaron, pero gané la suficiente conciencia como para darme cuenta de la preparación que me hace falta, y gané que en un futuro; aunque suene a sueño guajiro, haya espacios laborales para todas esas mamás que necesitamos que el corazón, la mente y el espíritu estén en un mismo lado.
Por lo pronto estpoy planeando la forma en la que podré generar ingresos ahora que esté sin empleo, sigo con la esperanza de que algún día me llamen de la revista o de cualquier otra para freelancear, quiero materializar los proyectios que tenía almacenados en especial uno que tiene que ver con la cocina y sí... tener un tiempor en las tardes con Emiliano, sin las prisas, en casa, con olor a comida recién hecha, con nuestros juegos, con todas esas ilusiones de crearnos un mundo en el que muchas cosas pueden ser posibles.
Allá vamos!


