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30 de abril de 2014

¡Feliz día del niño!

Hoy en México se celebra el día del niño. He visto circular infinidad de imágenes en la red acompañadas de frase como: "rescata el niño interior". Imágenes que nos sugieren trabajar con nuestro niño interior para sanar nuestras heridas del pasado. Una visión religiosa nos propone que "El reino de los cielos será de los que tengan alma como niño" pero ¿a qué se refiere ésto?. Hablaré desde mi particular punto de vista, desde mi propia experiencia personal y mis resultados. 

Cuando miro a mi hijo con toda su espontaneidad, inocencia y capacidad de asombro recuerdo que alguna vez fui así y me pregunto si eso será conservar el alma de niño. Porque como adultos somos bien mañosos y tenemos esa tendencia a interpretar tramposamente las cosas a nuestra conveniencia. Entonces, ¿a qué se refieren cuando dicen que conservemos el alma de niño? Ayer lo descubrí mientras charlaba con una amiga: "tener el alma de niño es fluir como el agua sin esa imperiosa necesidad de tener todo bajo control".
Porque evidentemente hay una tendencia a sí, ser como niños. Pero de esos niños que aún no dan el salto y tienen un terrible miedo a crecer infundado no es sus propios deseos, regularmente en los deseos de complacer a alguien más. Porque la madurez no está peleada con el sentido de responsabilidad. Se puede seguir siendo responsable con el alma de niño. Con esa espontaneidad, con esas ganas de seguir descubriendo cosas, con ese asombro de mirar lo nuevo y evadiendo las complicaciones. Y no creo que no exista el miedo en los niños, pero a diferencia de nosotros; tienen esa gran capacidad de disolverlo. 

Cada uno tendrá su visión de lo que es conservar el alma de niño, pero ahora que soy madre; a través de mi hijo he visto la niña que yo fui; me doy cuenta (aunque aveces me haga la loca) de lo importante que es darles todo el amor a nuestros niños. Pero insisto una vez más, ese amor que libera y no el que asfixia. El amor que empieza hacia nosotras mismas. ¿Cuántas veces hemos escuchado esa frase " los niños son el futuro del mundo"? ¡Infinidad de veces! Pero la realidad es que mientras los adultos no hagamos consciencia de que la responsabiidad no está en ellos, sino en nosotros; las cosas no serán distintas. 
¿Por qué nos queremos lavar las manos de lo que por el momento, sólo nos corresponde a nosotros? Sí, nos corresponde buscar nuestro propio bienestar para poder brindar lo mejor de nuestro ser a los que nos rodean y eso no nos exime de que cometamos errores pero si aquí otra cosa que aprenderles a los niños;  la humildad de reconocer su falla y seguir intentándolo. 

A mi hijo siempre le digo: Emiliano! Nunca te debe dar vergüenza lo que eres, pero eso más bien me lo tendría que estar repitiendo. Porque si algo le he aprendido a mi hijo es que a través de sus acciones aprendemos ambos. 
Así que hoy que es el día del niño,además de asumir toda ésta intensidad, también la celebro con mi hijo. 



¡Feliz día del niño! 

29 de agosto de 2010

¿Es bueno fomentarles algún culto religioso a los niños?

Vengo de una familia que profesa el catolicismo, muy religiosa, muy devota y en ciertas etapas muy partícipe de las actividades que se realizaban en torno a la Iglesia.

Algún tiempo de mi vida, me dediqué a preparar a niños de 8 años para que realizarán el Sacramento de la Comunión y creánme que no fue una labor sencilla, hay que lidiar sobretodo; con los malos hábitos que aveces traemos los papás.
Después de muchas desilusiones en torno a lo religioso, de vivir cierto ambiente y de ver con mis propios ojos las discordias que hay en los propios templos, decidí alejarme de la religión orillada claro, por otras ideologías que comenzaba a adquirir. Sin embargo aún creo en un Dios, creo en Jesús como hombre revolucionario, visionario de su época y como ejemplo de humildad en todos los sentidos.

Hace poco, mientras acostaba a mi hijo me pidio con señas que le hiciera algo en la cara, me señalaba con sus manos alrededo
r y jamás lo entendí hasta que un día, hablando con mi madre del tema; me dice: ¡Ah, tu hijo quería que lo persignaras! Cuando mi hijo va de visita a casa de los abuelos, mi madre se encarga de hacer esa parte, que en mi casa; sinceramente no acostumbro.
En otra ocasión vimos algunas imagenes religiosas, quiero destacar que en mi casa no tenemos ninguna imagen religiosa, ni de ángeles ni cruces ni nada por el estilo, porque ésta su servidora es un poco paranóica con eso y lejos de darme tranquilidad, me inquitan sobremanera. Resulta que pasamos por un lugar donde habia muchas imagenes y de pronto me dice mi hijo: Mamá... mira ¡Papá Dios! bueeeeno me daba el soponcio por que yo me preguntaba entre enojo, extrañeza y admiración de dónde tenía ese concepto mi hijo. Ese día le aclaré: no es Pa
pá Dios, es Jesus y también fue un hombre que hizo muchas cosas por los niños y
los adultos. A partir de ese momento me molesté un poco con mi madre, con mi suegra y con mi tía por que ellas sin preguntarme primero decidieron por mi y por mi hijo enseñarle algo que yo no tenía contemplado.
Yo le decia a mi madre: ¿qué tal si yo quiero que crea en Quetzalcoatl, Buda, Alá, o en una roca? Ustedes ya estan tomando la responsabilidad de enseñarles algo con lo que no estoy plenamente convencida y eso puedo traerle cosas benéficas pero si no está definido el tipo de creeencia que le vamos a inculcar, evidentemente trae confusiones tanto para mi hijo como para mi.

El conflicto aqui es que yo creo en Jesús pero no creo en la Iglesia como Institución. Pienso que al igual Jesus en sus tiempos, deben tener la sabiduría de adaptarse al mundo contemporáneo y ultimamente se han visto rodeados de tantos y tantos conflictos que aveces hacen dudar de lo que tanto predican. Sin embargo, no estoy cerrada a no ir nunca jamás a la Iglesia, quizá tenga que hacer una nueva búsqueda y encontrar nuevos caminos porque desde que bauticé a mi hijo sólo en eventos especiales acudimos a la Iglesia, y mi hijo con pleno desconocimiento no deja de asombrarse por todo lo que ve, por los rituales, y siempre termino cuestionándome ya que en mi afán de que Emiliano sea de libre pensamiento, no sé si lo estaré guiando por un camino equivocado al no creer más que en lo que le puedo decir o lo que ve.
En este sentido, yo quiero que mi hijo ame lo que ve a su alrededor, sea apasionado en lo que quiere y que entienda que no hay castigos divinos, que toda acción tiene una consecuencia positiva en nuestra vida. Que el miedo no es otra cosa más que oportunidades para cambiar y liberarnos, pero ¿cómo enseñarle?
Mi madre me aconseja enseñarle a mi hijo la creencia en algo, que básicamente se traduce en un concepto de fé, no importa el Dios que le quieras inculcar pero hazlo. El problema no esta en enzeñarle, está en que lo haga con pleno convencimiento y que después de eso practiquemos alguna doctrina religiosa

Sinceramente no se que enseñarle... pensaba llevarlo al catecismo en la Iglesia, pero si es algo que me ocasiona tanto conflicto yo creo que la que debería de empezar a hacer ajustes en sus ideologías sería yo. Esto lo manifiesto con un profundo respeto a las que me leen, a las que practican alguna doctrina religiosa, a las que manifiestan su amor a Dios, y déjenme decirles que a esas personas las admiro mucho por que realmente son personas que están comprometidas con lo que creen y siempre buscan la forma de trascender en la enseñanza del amor.
Pienso, dejando ciertos comentarios al margen, que uno debe enseñarle el amor y la creencia en algún ser superior, con plena convicción, con compromiso y con lealtad en nuestras creencias. Predicando con ejemplos visibles. No hay mejor culto religioso que el que profesamos cada dia, al agradecer la existencia de lo que nos rodea, al amor incondicional hacia los y lo que nos rodea y el "amor a la vida".

18 de febrero de 2010

Y ahora ¿qué hago de comer?

Ultimamente me cuesta mucho trabajo que Emiliano acepte los alimentos. Quizá esté equivocada, pero si hay algo que a mi no me sugiera a la vista, al olor ni mucho menos al paladar, pues simplemente no lo como. Mi hijo es exactamente un tanto peor, él huele, ve las texturas, toca la comida y si después de evaluar todo eso no le parece agradable; hace a la orilla el plato y me dice ¡NO ME GUSTA MAMÁ! Sinceramente me tiene un poco angustiada por que hace poco lo llevamos a la revisión con el pediatra y ya hasta le tengo miedo a la báscula, siempre me dicen que le falta peso, que tiene que comer más, que bla bla bla bla... Yo considero que los niños comen lo que necesitan, de adulto uno se descompone, pero cuando somos niños comemos lo que el cuerpo nos pide.
Creo que la alimentación de mi hijo no está del todo mal, en las mañanas antes de salir aveces, muy aveces toma un vaso de leche, un amaranto con chocolate, alguna fruta... y nunca lo termina por que en la escuela come en compañía de los demás niños. Su comida favorita son las frutas, por lo dulce supongo... le fascinan las tunas con avena rociada, la sandía, el melón; todo lo que sea una fruta jugosa las acepta sin ningún problema. El punto es que... no puede comer todo el día frutas ¿o si? Quizá parezca extraño pero había temporadas en que sólo quería comer sopa de verduras, la pasta en todas sus formas pero los alimentos que más trabajo me cuesta introducirle a su dieta son el pescado. Aveces pienso que mi hijo será vegetariano, otras que sólo comerá carne roja, en especial el bistéc en todas sus formas. El pediatra dice que los niños son muy afectos a este tipo de alimentos por que se les facilita masticarlos, yo tengo mi propia teoría: pienso que son niños más evolucionados y con otras necesidades de alimentación.
También le ha dado por comer alimentos de "temporadas", por ejemplo le encantaba el espagueti a la boloñesa con verduras ahí escondidas y bien picadas... de un tiempo para acá prefiere "sopa de codito", -sin cilantro mamá-, -sin queso mamá-, -sin mantequilla mamá- ¿entonces? pues con un poco de margarina y ya... antes le gustaban las pechugas de pollo marinadas en leche y mostaza, empanizadas o asadas, ahora: "quiero un taco de carne mamá". En la escuela han enseñado a probar sabores, texturas, formas, peor a mi me cuesta mucho trabajo lograr que mi hijo pruebe algo que no le parece apetitoso.
¿Ustedes qué me recomiendan?

23 de julio de 2009

Niños de nuestro tiempo / Child of our time

Child of our time o "Niños de nuestro tiempo" es un proyecto de la BBC de Londres donde doccumenta la vida de 25 niños provenientes de la Gran Bretaña con distintos estatus sociales.
En el programa, abordan los factores geográficos, sociales, genéticos y étnicos que sin duda; influyen en el desarrollo de los niños así como en su adaptabilidad con el entorno. Desde el año 2000 se encargaron de registrar cada una de las etapas, desde el embarazo hasta su edad actual. El objetivo de este proyecto, es observar que proptotipos genéticos y sociales influyen en la educacion de los hijos, que patrones de conducta les planteamos y cuales han influído para determinar su personalidad.
En lo personal, me parece sumamente interesante que se realicen estudios de este tipo por que aunque tengamos culturas diferentes, a las papás de todo el mundo nos hace comunes las experiencias que tenemos con nuestros hijos. En el programa presentan familias desde clase social baja, media, media alta y alta. Padres jovenes y maduros, también invitan a los lectores realizar algunas de las pruebas que se han hecho en el programa accesando a su link.
Aquí en México, se puede ver el programa en el Canal 34 de Televisión Mexiquense, también encontré en Youtube un usuario que tiene bastantes videos doblados al español.

17 de julio de 2009

Los niños y el periódo de duelo

Hace mes y medio mis papás y mis hermanos se mudaron a vivir a otra Ciudad, dejaron completamente vacia la casa en donde mi madre nacio, crecio y vivio media vida... fue muy difícil el proceso desde que nos avisaron hasta la fecha. Se llevaron a mi "Bacha" querida, mi perra que compartió conmigo tantos momentos, la que me veía llorar y me lamía las lágrimas, la que ladraba cada vez que alguien ajeno a la familia intentaba acercarse a Emiliano, la que fui abandonando poco a poco por falta de tiempo; aunque ahora se que esta mejor, viviendo en un campo, libre, con muchas plantas y mucho espacio donde correr.
Fue triste y aún me cuesta trabajo hacerme a la idea de encontrar aquella casa vacia, de llegar del trabajo y no encontrar a mi papá jugando con mi hijo, de ver que mi hermana ya no esta peleando con él, a mi hermano viendo la televisión y pidiéndole a Emiliano que no le cambie de canal... son tantos recuerdos.
A mi papá le ofrecían un ascenso de trabajo en un lugar maravilloso, tomaron valor, se deshicieron de sus apegos y se fueron con toda la esperanza de encontar algo mejor para ellos como pareja y para la familia que estaba un poco fracturada.
Cuando me enteré de lo que decidieron, corrí con la guía de Emiliano que es como su maestra de la estancia a la que asiste. Comenté con ella que mis papás se mudarían, que mi hijo pasaba mucho tiempo con ellos y que a mi me parecía que iba a ser un proceso difícil para él. Idalia (así se llama la guía) me decía que mi hijo tenía que pasar por una "etapa de duelo". Me explicó, que un cambio así de radical altera la vida de los niños, pero que para poder superarlo de la mejor manera, era necesario hablar mucho, hacerle saber que no es para siempre, que su principal familia esta con él y lo más importante; reforzar los vínculos afectivos con los padres.
Los consejos que me dió fueron muy buenos para que Emiliano lo asimilara:
Uno, "informarle al niño que se avecina un cambio", una ausencia temporal. Por que los periódos de duelo por la muerte de un ser querido, son distintos. Entonces había que explicarle que los "abuelos" se iban para vivir en otro lugar y que ya nos los veria tan seguido.
Dos, "despedirse" permitir al niño le diga "Adios" a lo que se va y le de una "Bienvenida" a lo que está por llegar. Esto es muy importante, en mi caso hablé con mis papás y mis hermanos, les pedí que se despidieran de él, que le dijeran que se iban a otra casa pero que se verían y hablarían cuando él los necesitara. Al principio ellos se negaron un poco con el "pretexto" de que es muy pequeño y no lo va a asimilar, pero creanme, fue lo mejor que hicieron con mi hijo.
Tres, "No mentir" decirles la verdad. Mi mamá con tal de no enfrentarse a la realidad al principio le decía que iría a un "mandado" cosa muy cruel por que él espera verla regresar y Oh sorpresa! Así que tuve que intervenir y pedirle que por favor, le hablara con claridad. Mi mamá con todo y su corazón de pollo, le dijo la verdad y Emiliano le decía que no, que no se fuera, pero él valoró más que le dijeran "me voy, pero regreso pronto".
Cuatro, "permitir desahogarse" si el niño quiere llorar, dejarlo que lo haga, no reprimirlo. Cuando mis papás estaban haciendo su mudanza, Emiliano jugaba pero cuando vio el camión lleno y a mis papás y hermanos despedirse de él, no lo creía, quería irse con ellos. Todos lo abrazaron, besaron, lloraron juntos y al final; le hiceron saber cuanto cariño le tenían. A mí se me hacia chiquito el corazón de ver llorar a mi hijo.
Cinco, lo mejor es "saber que estan cerca" . Viajar cada vez que nuestras posibilidades lo permitan y decírle al niño que la ausencia no es para siempre, que en vacaciones el puede visitarlos o que ellos pueden venir con él. Tan es así, que mi hermana ya esta aquí, disfrutando de sus vacaciones con mi pequeño Tibuliano. Ah! también las llamadas telefónicas son muy buenas por que asi el niño identifica que sus abuelos ahì estan, sólo que un poco más lejos de lo normal.
El día de la despedida de mis papás Emiliano lloro y me decía: "No mamá, yo voy con los abuelos". A mi también me vió llorar mucho, nunca se lo negué, eso nos ayudo mucho a ambos, por que fortaleció nuestra relación. Su papá y yo estamos más conectados, nos sirvió para valorar la familia con la que crecimos, lo que nos dejaron, lo que somos y lo que tenemos como una nueva familia.
Emiliano ya está de vacaciones, mis papás vienen de visita este fin de semana y si todo pinta bien, seguro se irá con ellos unos días. Tiene unas ganas de verlos, de platicarles, muere por meterse a la tina que le ponen en el jardín y por regar el pasto por las mañanas con el "abuelo".
Nosotros nos vamos preparando, por que esto de tener un hijo como Emiliano me ha enseñado a "compartir", aunque apenas lo vaya entendiendo.