18 de diciembre de 2009

Compromiso

Cuando tengo una relación de cualquier tipo, de trabajo, de pareja, de familia o cualquier otra cosa en la que tenga interes, me comprometo completamente. Me gusta entregarme, me gusta dar lo mejor de mi y dejar en el lugar o la persona algo significativo de lo soy o fui en algún momento.
Particularmente en este trabajo es igual y sobretodo si es algo que me gusta. Entrego mi mente, mi conocimiento, mi esfuerzo, mi tiempo muy valioso, lealtad y ¿por qué no? afecto y agradecimiento.

El Martes tuve un evento un tanto complicado, cargado con enojo, pero sobretodo de muchísimo sentimiento. Recibí mi quincena de forma puntual y normal, sólo que faltó un detalle: mi aguinaldo. Pensé que me lo darían en el transcuro del día y pues no. Hablé con uno de mis jefes y me dijo que debido a la situación de crísis, éste año no me daría nada. Obviamente se que es algo que por ley me corresponde, pero en vez de enojarme como comúnmente lo haría lloré. Por más que me propuse no llorar po eso, me dió mucho sentimiento por que es evidente que no hay el mismo nivel de compromiso que doy.
Entre mi rabieta y el sentimiento, le dije que ya no podía más con esta situación. Este año en particular fue complicado, para que se den una idea el año pasado había 5 personas más que dependían directamente de mi jefe, por muchas circunstancias tan penosas la empresa se fue en pique, la única que sobrevivió a los despidos fui yo. Estabamos a punto de declararnos en quiebra, hasta que llegó otra persona a intentar salvar el negocio bajo condiciones completamente diferentes. Fueron momentos de mucha incertidumbre por que no sabiamos si ésta persona nos dejaría como parte de un equipo o traería nuevas personas que yo creo que en un ambiente tan viciado, es lo mejor que se puede hacer.
Cuando llegue a casa a ver a mi hijo traté de hacer a un lado las cosas. Sus abrazos siempre son reconfortantes. Mi tía me dijo que ella entiende el agradecimiento, y la lealtad que pudiera tenerle a una persona o trabajo, pero que a la vuelta de la esquina ya no estaba, que así es la vida y a seguir adelante. En cierto punto le doy la razón, pero me niego a creer que alguien a quien le tengo afecto a al que le he entregado muchas cosas, me de la vuelta. Siempre tengo quizá un visión muy romántica de todo y me gustaba pensar que las relaciones pueden trascender de forma positiva pero una vez más debo de aprender de a chingadazo (perdón) que no es así, que hay que separar una cosa de la otra y no permitirse involucrarse.
¿Demandar? Saben, ni siquiera me siento lo suficientemente fuerte como para enfrentar un proceso así y auqnue sé que es algo que me corresponde no lo quiero hacer. quizá lo negocie de otra manera, pero me niego rotundamente a demandar.
Ayer no llegue a trabajar, por una confusión de un mensaje mi jefé pensó que me había ido de manera definitiva. No fue intencional pero creo que escarmentó un poco por que cuando llegué (tarde por cierto) me dijo que no me fuera, que había ganado y que estaban dispuestos a darme mi aguinaldo. Que pensara bien lo que quería por que mi esposo no tenía trabajo, que sabía que lo necesitaba. Le expuse que aunque me dieran mi aguinaldo que por ley me correspondía, él tenía que buscar a alguien más para reemplazarme. Mi jefe me dijo que también estaban dispuestos a subirme el salario, para el año entrante y que ahora la decisión estaba en mis manos. Si quería quedarme ellos aceptaban la opción y estaban dispuestos a negociar, si quería irme era mi completa responsabilidad buscar a alguien, hacer entrevistas y hacer la elección. No me dieron un tiempo para definirlo, pero sé que lo tengo que hacer.
Estoy llena de confusión y de temor. Por un lado mi sentido de la razón me dice que no es buen momento para dejar el trabajo, que entre más tiempo me quede será más riesgoso para mi. Por otro lado hay una parte de mi que necesita liberarse de todo esto, que necesita ver crecer a su hijo y no perderse de absolutamente nada, que es momento de hacer algo que realmente me llene este espíritu. Yo siempre le digo a mi pareja: recuerda que soy como una flor silvestre... más silvestre que flor pero con la esencia de libertad y de estar hasta cierto punto etérea en muchas cosas a la vez. A mi aveces se me olvida.

5 comentarios:

Centro la Milpa dijo...

Abrazo y ánimo, tu peudes tomar la mejor desición.

Elena dijo...

En ocaciones es decepcionante pasar por este tipo de cosas,pero a la vez te deja algo de enseñanza,creeme no toda la gente es asi,hay quen si valora q te pongas la camiseta de una empresa/negocio/ changarro y se la parten a la par de los empleados.

Si es verdad,hay crisis y cuentas q el lugar paso por complicaciones,pero aun asi el aguinaldo es un derecho y no se vale q se nieguen a darlo,siento q la forma de actuar fue incorrecta,mejor hubieran hablado en buena onda contigo,tal vez no decir no te dare nada,si no dame chance y en 1 mes o te lo doy en 2 quincenas,no se otra solución.

Te dire algo q me decia mi madre,las mejores deciciones son las q tomas tu pensando en ti,nadie puede saber exactamente q es lo q mas te conviene o lo mejor mas q tu misma.

Si vez muy complicado /arriesgado salirte en este momento entonces tomate tu tiempo incluso aprovecha recursos del lugar en el q estas ahora para encontrar otro empleo (con recuersos me refiero a internet,telefono,contactos,etc).

Un beso y un abraso apapachador,recuerda q cuando mas obscuro se torna el dia es por q ya va a amanecer

Zulema dijo...

Te entiendo perfectamente...

Piensalo y medítalo desde tu corazon, seguro lo que decidas será lo mejor.

Vanyvalu dijo...

Qué difícil, qué frustrante y qué complejo.
Tienes toda la razón de sentirte decepcionada y de llorar, no es para menos... tras todo el estrés que has sufrido en ese trabajo, el ambiente tan tenso y la situación económica.
Te mando un fuerte abrazo, deseando de corazón que se aclare el panorama y tengas distintas opciones a elegir en las que se nutra tu espíritu y el dinero no sea un problema.

Maria B dijo...

Mama gallina, hace ya 4 años que renuncie a mi trabajo por cuestiones de "crisis" asi como las que pasas y he aprendido y sigo aprendiendo a sobrevivir y a vivir sin un jefe que me mantenga ocupada y estresada, es dificil, da miedo y más ahora con un hijo (aunque yo tengo dos)pero como dices la libertad tiene su precio...pero lo vale.