PARTE I
Hace una semana, me tocó ir a la escuela de mi hijo para que las guías junto con la psicóloga de la escuela; determinaran como va el desarrollo de mi hijo. Cuando uno está fuera de cualquier tipo de evaluación u observación, conducimos la vida de nuestros hijos de acuerdo a nuestra intuición, otro tanto tomando decisiones con lógica, por sentido común y sobretodo sin algún tipo de dolo. Pero al tener una mirada o un pensamiento un tanto acusador, cambian las cosas y aquí hago algunos planteamientos.
La conversación que tuvimos con las guías no fue nada favorable con lo que respecta al desarrollo de mi hijo, me decían que en comparación con otros niños, él ya debería de hacer e interesarse por otro tipo de actividades más adecuadas a las de un niño de su edad, que si no camina bien, que sí es muy tímido, que está inmerso en su mundo personal, que no le interesan ciertas cosas, que es muy reiterativo entre otras cosas. Ante esos planteamientos me llegó el miedo, la preocupación la culpa, el cuestionamiento constante de si estoy haciendo bien educando a mi hijo de acuerdo a nuestros valores e ideales de crecimiento.
¿Cómo saber si nuestro hijo tiene un buen desarrollo? Se que para esto, es importante tener referencias y obviamente comparaciones, pero también se nos olvida un poco que todos somos diferentes, que tenemos necesidades diferentes y que cada uno crece en entornos y ambientes completamente diferentes. Siempre hay referentes de conductas, de comportamientos, pero creo que no hay nada como la intuición de los padres y en base a ello tratar de ser bien objetivos.
Busqué en Internet algunos parámetros que me indicaran que es lo que tiene o no tiene que hacer mi hijo y aquí algunos ejemplos aplicables para un niño de 4 años, creo que no hay mejor parámetro que el que nos dicta la observación que tenemos los padres hacia las actividades de nuestros hijos, la integración de nuestras avtividades de adultos con nuestros hijos y aqui me detengo un poco por que estoy plenamente convencida de la importancia de brindarles a nuestros hijos oportunidades diferentes de crecimiento, y asumirnos, con todos nuestros errores para dar pie a sehuir en busca de ese tan anhelado crecimiento ideal de nuestros hijos. De acuerdo al parámetro de crecimiento de mi hijo, efectivamente, no hace muchas cosas, no ha madurado en otras tantas, no es agresivo como otros niños y efectivamente esta muy clavado en su mundo personal, en sus juegos imaginarios, en lo que ve y aprende. Pero también tiene cosas que los niños de su edad no tienen, la sensibilidad a lo que le rodea, el pensamiento abstracto y un lenguaje fluido y muy nutrido previa confianza con las personas.
Aún así, no deja de preocuparme lo que me dijeron, me recomendaron que quizá sea necesaria la opinión de un Neurólogo y a mi me tiene apanicada esa idea, el solo hecho de pensar que pueda requerir algún medicamento para alterar esto o para incorporarlo a una rutina me espanta y mucho. Aunque yo soy una madre trabajadora, me reconozco ese compromiso que tengo para con mi hijo, para con su persona y su ser y ahorita ya que mi cabeza comienza a despejarme quizá todo esto tenga que ver con los periodos de cambios tan drásticos que hay en la familia: la partida de mis padres a otra Ciudad, la pérdida de empleo de mi esposo, los constantes conflictos laborales, la ansiedad, desesperación por no definir el rumbo de nuestra vida familiar, evidentemente eso es demasiado para un niño y como madre asumo mi falta de conocimiento para conducir este tipo de situaciones para con mi hijo.
Pero también me queda como reflexión el que segurmente dentro de todo este proceso tan intenso algo esta faltando o sobrando y que es tiempo de corregirlo y seguir con nuestro camino. Por lo pronto ya estamos actuando al respecto, lo estoy llevando a una medicina alternativa, las guías sugirieron que lo metiera a actividades para que desarrolle la motricidad gruesa, para ello ya emprendimos el camino a los Scouts y está integrándose poco a poco a esas actividades, el médico me recomendó que practicara actividades para reforzarle el trabajo en equipo, pienso que el fútbol (a pasar de que a mi no me gusta) es buena opción y el doctor coincidió conmigo. Ahora resta esperar, encontrar las actividades adecuadas, seguir trabajando con él y calmar todo este torbellino para permitirnos tomar mejores opciones.
¿Cómo saber si nuestro hijo tiene un buen desarrollo? Se que para esto, es importante tener referencias y obviamente comparaciones, pero también se nos olvida un poco que todos somos diferentes, que tenemos necesidades diferentes y que cada uno crece en entornos y ambientes completamente diferentes. Siempre hay referentes de conductas, de comportamientos, pero creo que no hay nada como la intuición de los padres y en base a ello tratar de ser bien objetivos.
Busqué en Internet algunos parámetros que me indicaran que es lo que tiene o no tiene que hacer mi hijo y aquí algunos ejemplos aplicables para un niño de 4 años, creo que no hay mejor parámetro que el que nos dicta la observación que tenemos los padres hacia las actividades de nuestros hijos, la integración de nuestras avtividades de adultos con nuestros hijos y aqui me detengo un poco por que estoy plenamente convencida de la importancia de brindarles a nuestros hijos oportunidades diferentes de crecimiento, y asumirnos, con todos nuestros errores para dar pie a sehuir en busca de ese tan anhelado crecimiento ideal de nuestros hijos. De acuerdo al parámetro de crecimiento de mi hijo, efectivamente, no hace muchas cosas, no ha madurado en otras tantas, no es agresivo como otros niños y efectivamente esta muy clavado en su mundo personal, en sus juegos imaginarios, en lo que ve y aprende. Pero también tiene cosas que los niños de su edad no tienen, la sensibilidad a lo que le rodea, el pensamiento abstracto y un lenguaje fluido y muy nutrido previa confianza con las personas.
Aún así, no deja de preocuparme lo que me dijeron, me recomendaron que quizá sea necesaria la opinión de un Neurólogo y a mi me tiene apanicada esa idea, el solo hecho de pensar que pueda requerir algún medicamento para alterar esto o para incorporarlo a una rutina me espanta y mucho. Aunque yo soy una madre trabajadora, me reconozco ese compromiso que tengo para con mi hijo, para con su persona y su ser y ahorita ya que mi cabeza comienza a despejarme quizá todo esto tenga que ver con los periodos de cambios tan drásticos que hay en la familia: la partida de mis padres a otra Ciudad, la pérdida de empleo de mi esposo, los constantes conflictos laborales, la ansiedad, desesperación por no definir el rumbo de nuestra vida familiar, evidentemente eso es demasiado para un niño y como madre asumo mi falta de conocimiento para conducir este tipo de situaciones para con mi hijo.
Pero también me queda como reflexión el que segurmente dentro de todo este proceso tan intenso algo esta faltando o sobrando y que es tiempo de corregirlo y seguir con nuestro camino. Por lo pronto ya estamos actuando al respecto, lo estoy llevando a una medicina alternativa, las guías sugirieron que lo metiera a actividades para que desarrolle la motricidad gruesa, para ello ya emprendimos el camino a los Scouts y está integrándose poco a poco a esas actividades, el médico me recomendó que practicara actividades para reforzarle el trabajo en equipo, pienso que el fútbol (a pasar de que a mi no me gusta) es buena opción y el doctor coincidió conmigo. Ahora resta esperar, encontrar las actividades adecuadas, seguir trabajando con él y calmar todo este torbellino para permitirnos tomar mejores opciones.

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