La vida me está pasando demasiado prisa, tengo que ser resolutiva en muchas cosas y aveces lo mejor es desconectarme, para tener una mente más clara y un espíritu más relajado para decidir. Desde hace tiempo quiero contarles lo que ocurre con mi hijo, mi casa, mi familia y hacerles saber que aunque aveces no les comente, las visito, las leo y me gusta poder tener este espacio para compartir con personas que mirarán mi mundo desde otra perspectiva.
De Emiliano...
Hace unos meses nos mandaron llamar de la escuela de mi hijo para decirnos que no está teniendo un buen desarrollo Académico en comparación de los niños de sus edad, que no reacciona ante ciertos estímulos, que le cuesta trabajo retener lo que recién aprendió y en general un panorama en ese entonces, muy inquietante. La psicóloga de la escuela, en compañía de su guía me decía que debido a sus antecedentes en el embarazo y a que me hicieron una inducción de parto lo más probable era que lo tuviéramos que llevar con un Neorólogo para consultar por que mi hijo estaba teniendo un retraso considerable en su formación en comparación con los otros niños de su edad.
En primera vino mi enojo, honestamente me sentí agredida por la forma en como se trataron las cosas. En esos momentos me asustaba que mi hijo pudiera tener algo quizá ya avanzado y que en un futuro lo tuviera que estar pasteando con medicamentos que a la larga le ocasionarían repercusiones y lo otro que me preocupaba era que mi hijo recibiera un trato condicionado a la situación tensa que se generó en esos momentos. Tampoco me brindaron opciones para resolver o buscar soluciones argumentando que ellas solo planteaban los problemas y las soluciones estaban en nuestras manos... en realidad creo que ya no querían sentirse comprometidas y no es que quiera que me anden resolviendo la vida, pero confiaba en su capacidad de "guiar", tampoco me negaba a la posibilidad de llevar a mi pequeño Tibuliano con el Neurólogo si así lo requiriera pero si necesitaba que me dieran más fundamentos para saber hacia donde dirigirme.
Saliendo de la escuela y con esas noticias, lo primero que hice fue llamarle a mi hermana, ella estudia Psicología en la UNAM, le planteé lo que ocurría y me puso en contacto con una de sus Maestras. Hablé con la Psicóloga y sin más me dijo que le haría pruebas a mi hijo para determinar que era lo que estaba pasando: tal vez podría ser un problema conductual o de plano un problema a nivel Neurológico.
Una de las cosas que me decían las guías de mi hijo es lo siguiente:
De mi pareja... de lo de casa...
Decían que en una actividad preguntaron a los niños: ¿Qué quieres ser cuando seas grande? y acto seguido les dieron hojas para dibujar lo que ellos imaginaran que serían.
Entonces Emiliano dibujo una navaja... al ver éste dibujo se acercaron a preguntar por qué lo había dibujado y el en su lógica contestó: cuando sea grande mi papá me comprará una navaja. La guía le cuestiono: si... pero qué quieres ser cuando seas grande -Emiliano: pues cuando crezca le ayudaré a vender cosas a mi papá.
Desde que mi pareja perdió su empleo no ha encontrado algo formal, como lo que tenía. Sin embargo hemos tratado de superarlo, de adaptarnos a las circunstancias y darle la vuelta a la página. Ha vendido chilaquiles fuera del metro, ha vendido ropa, juguetes, realizado venta por catálogo, hace eventos fotográficos y de video y ahora es el que pasa más tiempo con mi hijo. Es obvio que mi hijo en su dibujo no tuviera el concepto de comerciante, pero lo que plasmó en el papel fue lo que vio que su papá se hace. Y con respecto a la navaja cabe destacar que eso lo usa en los scouts, cuando destapa una botella, cuando quiere apretar tornillos o simplemente cuando salimos de paseo y quiere cortar una cuerda.
Antes todo esto si, me ocasionaba un conflicto muy grande... no quiero decir que ya no lo tenga, pero he aprendido a aceptar que todos tenemos nuestros momentos y que hoy es mi turno de apoyar a mi pareja a retomar su camino y que muy probablemente pronto me toque a mi ser a la que apoyan... no lo se, simplemente lo doy así por que quiero. También entiendo que no hay nada en la vida que sea ideal y que hay que ir ajustándonos por que nada es eterno, es temporal esta situación y mientras tengo que soportar las miradas o hasta quizá las críticas de que yo salga a trabajar mientras mi pareja se queda en casa, nadie sabe que cuando llego él me recibe con comida caliente, con consuelos cuando el día ha sido terrible y con abrazo por encontrar a mi hijo más adaptado a él, más respetuoso de el y más conectados ellos.
Así que las guías no saben esto... tampoco se los quiero explicar y respeto su postura desde donde están, por que quizá ellas tengan una perspectiva que yo no puedo ver. Sin embargo las cosas son así.
Una semana de Diciembre, fue de pruebas para Tibuliano, ya están...se las quiero mostrar a las guías y decirles que les agradezco sus observaciones por que me permitieron darme cuenta de que a cada problema siempre hay una gama de soluciones. De que efectivamente tiene un retraso en cuanto al aprendizaje y su comportamiento pero que también creo desde mi personal punto de vista y como mamá; que el Método no se está llevando de la forma más adecuada y que en primera debemos "respetar" el avance de cada niño. La psicóloga me daba un ejemplo muy claro:
-Observa tu mano... ¿cuantos dedos tiene?, ahora observa la de tu esposo ¿cuantos dedos tiene?
-Si te das cuenta los dos tienen en su mano cinco dedos, pero tus dedos y tu mano es diferente a las de él por que simplemente son personas diferentes.
No todos aprendemos al mismo ritmo, ni como los demás quisieran y eso simplemente hay que respetarlo. No dejarlo pasar, pero si respetar y buscar otras motivaciones. También es importante que en base a tus valores te adaptes a la sociedad con la que convives, que le fomentes a tu hijo una estructura de trabajo por que allá afuera hay reglas, hay estructuras pero eso te corresponde a ti y a tu esposo determinarlo.
Siempre hay cosas buenas en estas experiencias y lo excelentemente bueno para mi fue cuando la Psicóloga nos dijo que dentro de su mundo, Emiliano se siente un niño amado, que se acepta tal y como es, que acepta a los demás con lo que vengan y en realidad eso es lo que en estos momentos me importa por que cuando hay esos factores es más fácil encontrar soluciones.
Gracias por leerme!