Mañana es el último día de clases de mi pequeño Tibuliano y me parece increíble que ya sea el segundo año que va a la escuela. Por supuesto el jovencito, se alista para huir de los contaminados aires del Distrito Federal y llegar a la confortable casa de los abuelos.
También tengo planeado que haga otras actividades, afortunadamente mi jefe se ha puesto un tanto más consciente de mi rol de mamá y accedió a que estuviera aquí en las tardes, así que ya le alistamos unos juguetes y estoy por acondicionarle un pequeño espacio aquí en mi oficina para que pueda jugar.
Me hubiera gustado que fuera a un curso de Verano y aprendiera algo de música, arte o baile pero en estos tiempos son excesivamente caros y tenemos que ahorrar en lo más que podamos para seguir pagando la escuela de mi hijo, así que por un lado ahí la llevamos. Estamos muy entusiasmados y tratamos de atraer toda esa luz y positivismo para que mi pareja ya encuentre un empleo y se genere como una explosión de cosas positivas en favor de los que nos rodean.
Muchas gracias por venir y leerme, por sus comentarios, por sus buenas vibras, por sus charlas, por su apoyo y por tejer redes en este mundo virtual.
Pronto cambios en la página, ya les iré contando... y disculpen si de pronto me ausento, la verdad es que las extraño!