E-Mamá ¿a dónde vas?MG-A trabajar Emiliano, mamá necesita salir a trabajar
E-No mamá, quédate conmigo... y jugamos!
MG-No hijo, en estos momentos no puedo, pero ya pronto me quedaré más tiempo contigo... en la tarde que regrese, jugamos ¿va?
E-¿Si mamá?
MG. Si hijo, ya lo verás
Siento horrible que me hijo me pida más tiempo con él por que en el fondo se que es lo justo, siento culpa por dejarlo y no verlo crecer como me gustaría, me da remordimiento no tomar las acciones necesarias para quedarme con él. Me considero una mamá trabajadora oficinista
privilegiada cuando en ocasiones, puedo traer conmigo a
Emiliano, pero hay días en que el ambiente laboral no es muy sano y tampoco creo necesario exponerlo.
También, desde hace meses ronda por mi cabeza la idea de dejar mi actual empleo, de dedicarme al 100% a mi familia, a mi hijo y de hacer lo que realmente me gusta y me llena como persona; ¡vamos! algo que me haga libre de ataduras laborales que en ocasiones me parecen muy bochornosas. Y me refiero a dejar "de trabajar" al concepto de estar en una oficina, con un empleo digamos "formal", con un horario fijo, estable, aunque las experiencias laborales me han demostrado que nada es estable, ni mucho menos seguro y que absolutamente nadie es indispensable en un lugar, que lo mejor es forjarse un futuro para uno, con los propios recursos y asumiendo las buenas o malas decisiones
riesgosas y más
enriquecedoras.
He de confesar que antes de tener a
Emiliano, estaba muy clavada en el estereotipo de que una mujer exitosa e independiente debe tener un buen empleo, un buen carro, ser toda una "señorita ejecutiva", cosas que al final no me llenaban... aunque seguro hay otras mujeres que
están contentas con ello. Las labores domésticas no me llamaban tanto la atención, eso de estar en casa, ver a los niños, enseñarles cosas distintas, cocinar, crear...
definitivamente no me sentía nada
identificada. En el fondo quizá fue lo que siempre quise hacer pero por
estereotipos me reprimí... hasta ahora que hay alguien que quiere salir, que tiene unas ganas de comerse al mundo, alguien que quiere renacer y sentir lo extraordinaria y maravillosa que es la vida. Cuando pienso en esto, recuerdo que en la Universidad hice una trabajo que consistía en preguntarle varias personas lo siguiente:
¿Cuándo eras niño, qué deseabas ser de grande?
Obtuve varias respuestas y en su momento lo
postearé... pero una de las
respuestas que más me impresionó fue la de mi tía: "yo siempre quise tener una familia, tener hijos, hacerles de comer, dedicarme a ellos, jugar y aprender mucho". Sinceramente considere algo descabellado, ahora que tengo a mi hijo pienso todo lo contrario, agradezco
infinitamente que mi tía pueda cuidar de mi hijo mientras yo trabajo, agradezco todas su palabras y consejos.
Volviendo al tema del trabajo, sé que muchas mamás trabajan por que realmente existe una necesidad, en mi caso claro que existe una necesidad pero he comenzado a plantearme otras alternativas, otras
posibilidades de trabajar en casa, haciendo lo que me gusta y con mi hijo. En estos momentos de mi vida, tengo una necesidad tremenda de estar con él, de jugar, de crear, y de liberar todo lo que hay en mi. Siempre existen "
peros", en mi caso:
peeero si
Emiliano ya no puede ir a la misma escuela,
peeeeeero si ya no tengo dinero para mi,
peeeeeero si rompo con
estereotipos,
peeeeeero si se decepcionan de mi,
peeeeeeeero si
después mi marido pierde su empleo,
peeeeeeero mil y un pretextos que me pongo para no arriesgarme y tomar mis propias riendas.
Aline me decía que siempre uno termina
adaptandose a las circunstancias y oportunidades que la vida nos pone, yo también lo creo así. Ahora me esta saliendo el valor para llegar con mi jefe y decirle: Ahora va por mi, mi familia, mi estabilidad emocional y sobretodo, mi felicidad. Por que una cosa he aprendido de todo esto, que sea lo que sea, como sea y donde sea; uno debe ser feliz con lo que tiene o en su defecto, buscar los medios para
serlo.
Ahora el concepto de trabajar es distinto para mi, por que en casa también se trabaja y mucho... admiro a las mamás que se quedan en casa, que
están con sus hijos y que son
completamente independientes, que han encontrado otra forma de vivir y de obtener ingresos y que contribuyen de manera favorable, muy positiva al mundo que les rodea.
Espero tener la valentía y ser paciente, enfrentar desde el hecho de tomar la
decisión hasta lo que venga después, que seguro será bueno. Hace poco leí en un reportaje en una revista en la que decía que no importa lo que decidamos, lo importante es sentirse bien con lo que hacemos, los hijos quieren "mamas felices" y eso es lo que quiero dejarle a mi hijo.